En lo Transfamiliar, conflicto profundo con su propia historia familiar.
En lo Kármico, venganzas por cobrar o deudas por pagar.
En lo Pre-personal encontramos desarraigo y rechazo a sus orígenes.
En lo Personal, dificultades para la convivencia, hastío, nadie ni nada les importa, sólo miran por sus intereses pasen sobre quien pasen, a veces pisan linderos de lo antisocial.
Esta esencia despierta la compasión y el perdón, el compromiso con uno mismo y con el entorno, refuerza el deseo de vivir, por ello su gran utilidad adicional para revitalizar niños, mujeres, ancianos o personas debilitadas.